Plagas en productos alimentarios almacenados, consejos para identificarlas y prevenirlas

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Las plagas en productos alimentarios almacenados pueden ser diversas y dificiles de detectar a tiempo. Existen diferentes categorias de insectos plaga que afectan a este tipo de productos, con comportamientos diversos y que dejan indicios distintos de su presencia.  Saber identificarlos es importante para prevenir posibles daños en el producto y en la reputación de la empresa.

Las plagas en productos alimentarios almacenados, ya sean materias primas, productos semiprocesados o alimentos elaborados, pueden provocar importantes daños. Por una parte, pueden provocar la disminución de la calidad organoléptica del producto o directamente su pérdida. Y por otra, hay que añadir un posible problema de seguridad alimentaria, ya que la presencia de estos insectos, o restos de ellos, en el producto puede provocar alergias a los consumidores finales.

La mayoría de los alimentos afectados son productos desecados de origen vegetal, como por ejemplo los cereales, las legumbres, los frutos secos, el cacao o las especias. Aunque estas plagas pueden aparecer en las diferentes fases del proceso de elaboración y distribución de los alimentos, los principales puntos críticos se dan en los almacenes y silos de materia prima, en las instalaciones donde se elaboran los alimentos y en los almacenes de producto acabado. 

La mejor manera de evitarlas es implementar un Programa de Control Integrado de Plagas en la empresa, que de manera proactiva y holística de prioridad a la prevención de este problema mediante inspecciones, monitorización y medidas exclusión e higiene que eviten el desarrollo de infestaciones.

Sin embargo, además de contar con los servicios de profesionales del control de plagas, es importante entender qué tipo de plagas podemos encontrar en los alimentos almacenados y saber reconocer los indicios de su presencia en las instalaciones.

Plagas más comunes

Controlar escarabajos, polillas o gorgojos en los alimentos es complejo, ya que a menudo son difíciles de detectar antes de que las poblaciones estén ya establecidas, dado su pequeño tamaño y su capacidad de vivir, alimentarse y reproducirse dentro del producto. 

En general los tipos de insectos capaces de dañar los alimentos almacenados se clasifican en dos categorias: los penetradores y los invasores. Los primeros suelen morder el envase y atravesarlo, mientras que los segundos no son capaces de morder el envase pero tienen gran habilidad para introducirse a través de pequeños orificios o aberturas del mismo. Algunos de estos insectos pueden situarse dentro de las dos categorias y, en la mayoría de especies, las larvas tienden a ser las más dañinas.

El atractivo para acceder al producto es el olor que este desprende. Los envases dañados o que no cierran de forma acurada permiten la filtración de olores, lo que atrae a los insectos. Un sellado hermético del producto es una medida preventiva que evita o limita la atracción de la plaga. El material del envase es otro factor clave. Gran cantidad de embalajes suelen ser de papel y cartón con láminas de plástico incorporadas. Hay que tener en cuenta que el papel y el cartón son particularmente débiles cuando se trata de la resistencia a la penetración de los insectos.

Las plagas de productos almacenados más comunes incluyen:

  • Polilla India de la harina:  un indicio de su presencia son los hilos de seda que deja en el producto.
  • Escarabajos del grano: pueden excavar directamente a través de cajas y envases y prefieren productos alimenticios procesados como salvado, chocolate, avena, azúcar y macarrones.
  • Escarabajos derméstidos: algunos de ellos tienen una dieta amplia que incluye granos molidos, nueces y especias en su dieta. Otros se especializan en productos derivados de animales.
  • Gorgojos del grano y del arroz: Sus comidas preferidas incluyen cereales integrales o productos de semillas como nueces. Los granos infestados por ellos quedan huecos y tienen pequeños agujeros.
  • Escarabajos de almacén: prefieren comer cualquier alimento envasado, la comida para mascotas y las especias.

Cómo prevenir infestaciones

Cuando se observan este tipo de plagas arrastrándose o volando, es posible que exista una infestación. Las plagas de productos almacenados se reproducen rápidamente, por lo que es fundamental detenerlas antes de que dañen o contaminen los productos.

Para ayudar a prevenir una infestación, el programa de Control Integrado de Plagas debe incluir las siguientes acciones:

  • Asegurar que los productos más antiguos salen los primeros y eliminar los que estén dañados. Los productos que quedan almacenados por largo periodo de tiempo y se deterioran se convierten en atrayentes para las plagas.
  • La inspección exhaustiva de toda materia prima y paquetes entrantes, poniendo atención a la presencia de hilos, larvas o insectos adsultos. También se debe verificar si existen signos de daños en los envases, especialmente agujeros, que pueden haber sido causados por plagas.
  • El uso de trampas de feromonas en las instalaciones es una herramienta útil para monitorizar la actividad de las plagas. Pueden colocarse también en el interior de trailers o contenedores para determinar si la carga o el vehículo están infestados con ciertas plagas.
  • La gestión de la temperatura: Los insectos no se reproducirán ni se alimentarán activamente en condiciones de almacenamiento refrigeradas o frías. Las temperaturas extremas, especialmente el calor, también pueden usarse bajo ciertas circunstancias para controlar insectos.
  • Mantener un correcto programa de saneamiento en las instalaciones: si no hay restos de alimentos, hay menos plagas.

Fuente: www.foodqualityandsafety.com

Imagen: Stegobium paniceum

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